La educación (fracasada) del lector philosofus

Riccardo Caporali

Resumen


El ensayo se enfoca en la figura del «lector philosophus», a quien está explícitamente dirigido el Tractatus theologico-politicus; no el sabio contemplativo y aislado, ni los filósofos del futuro, con quienes se puede entablar un debate esotérico sobre verdades ocultas y veladas entrelíneas, sino una clase cultural y social variada presente abundantemente en la Holanda de entonces. Una aristocracia de la mente (abierta a la investigación racional, en contra del dogmatismo) de la economía (mercado libre, en contra del monopolio de las grandes compañías comerciales), y de la religión (cultos minoritarios tolerantes y libertarios). Son una pluralidad de individuos que tienen que ser educados para la liberación definitiva de todo prejuicio teológico, en base a esa deística «fides universalis» que la exégesis bíblica de Spinoza recalca en los primeros quince capítulos del tratado: una teología abierta a la razón y con la intención de apoyar, en términos políticos, la facción democrática-republicana contra el autoritarismo represivo de la monarquía y de los cultos oficiales. Por otra parte, el gran diseño político y pedagógico del tratado excluye de modo preventivo el «vulgus», cuya ignorancia y supersticiones los deja irremediablemente de la mano de la iglesia calvinista y de la familia Orange. Sin embargo, el diseño de una democracia sin «vulgus» resultará prontamente destinado al fracaso.

Palabras clave


Spinoza; democracia; teología; filosofía política; filosofía moral

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